CINECLUB. Donde la garganta aprieta y se ahoga la palabra

On 8 mayo, 2013 by investigacion

 El ciclo “Donde la garganta aprieta y se ahoga la palabra” tiene un propósito no precisamente cinéfilo, aunque los films que lo conforman puedan defenderse dentro de los siempre movedizos cánones de lo que se considera “buen cine”. En este caso, hemos querido concentrar la atencion en una problemática sumamente vulnerable de la vida actual: las relaciones humanas, y dentro de este amplio espectro, el vinculo filial. Con variables nimias, asistimos hoy por hoy, a un progresivo deterioro de los modos de vida humanos. Tal y como señala Felix Guattari “Las redes de parentesco tienden a reducirse al mínimo, la vida doméstica está gangrenada por el consumo «mass-mediático», la vida conyugal y familiar se encuentra a menudo«osificada» por una especie de estandarización de los comportamientos”.

DONDE LA GARGANTA APRIETA Y SE AHOGA LA PALABRA

El hogar y sus extensiones han dejado de ser ese lugar de paz y sosiego donde encontrabamos el refugio necesario ante una realidad convulsa, para incorporar los estados mas explosivos de incertidumbre y desadaptacion que toman cuerpo en tenebrosas variables neuróticas.

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Sin dudas, dentro de ese saco de relaciones humanas el ser padre, o madre, ocupa un lugar especial. Ante casos como los de Eric Harris, Dyland Clebold, Cho Seung-Hui, o Adam Lanza, a todas y todos nos asedia la pregunta ¿pero qué hemos hecho mal? Y es que actualmente ocupar ese rol, nos coloca siempre ante un abismo colmado de desasosiego y culpa. Una crisis total de las formaciones subjetivas basadas en un tipo establecido de educación, acecha por doquier. La juventud cada vez es más susceptible a ser manipulada por los medios de comunicación cuyo acceso es incontrolable. Los estereotipos “normales” de conducta se derrumban, pero aun no encontramos los modos de sobrellevar, como padres, esas otredades que revuelven nuestra tarea de orientadores hacia formas de existencia que desconocemos.

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De este pretexto emerge el ciclo. Las mejores de estas películas se basan en ese aspecto indecible y performativo de las relaciones humanas; que al reinventarse, en cada situación, se muestran como peonza moviéndose de manera dislocada e impredecible. Hemos querido ponderar las figuras paterno – materna por haber sido consideradas los enclaves básicos de la familia nuclear. Son esas figuras las que despliegan aquí sus luchas internas, cuando se enfrentan desarmadas a lo que la sociedad espera de ellos, o cuando la adversidad se impone, obligándoles desde el más profundo afecto, a hacer de cada minuto un profundo acopio de imaginación y fuerza.

imgresEs licita la pregunta por si hacemos felices a nuestros hijos, cuando la idea de felicidad nada tiene que ver ya con nosotros?

 10. 02. 2013

Lupe Álvarez madre

 

 

 

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