Encuentro Internacional Transdisciplinariedad y Nuevas Dramaturgias

On 23 julio, 2012 by investigacion
Martes 24 de Julio del 2012
Encuentro académico gira en torno a fusión de artes

Miércoles 25 de julio del 2012
Se realizó un foro sobre transdisciplina, en el Itae

Jueves 26 de Julio del 2012
Chevallier dará conferencia sobre Plataforma Trimukhi

Sábado 28 de Julio del 2012
Ejercicio escénico es el fin de cita académica

Trandisciplinariedad- ITAE

Trandisciplinariedad- ITAE

 

Apuntes desde la organización.

Bertha Díaz

Tomado de Revista El Sótano, nº 6. Sección LA CAVERNA
Agosto, 2012. ISSN 2173-8939
< http://www.elsotanorevista.org >

A modo de antesala

Entre el 23 y 28 de julio últimos realizamos en Guayaquil, Ecuador, el 1º. Encuentro Internacional ‘Transdisciplinariedad y nuevas dramaturgias’, desde el departamento de Proyectos Escénicos, adscrito a la Carrera de Teatro del Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador (ITAE). Lo organizamos a partir de la necesidad primaria de divertir las nociones de teatro sobre las que se trabaja tanto en la institución como en la ciudad. El deseo de divertir estuvo contemplado desde todas sus acepciones: diversificar, alegrar y finalmente, verter en otro sitio un contenido –el del teatro, evidentemente.

Tomando en consideración, entonces, esa idea de divertir, el Encuentro pudo llamarse de muchas maneras: Nuevas dramaturgias divertidas, Performance vs. teatro, Prácticas contaminantes de el teatro hoy, Divertir el teatro hoy, etc…Pero el elegir situar las jornadas en el marco de la Transdisciplinariedad tuvo que ver con que este concepto logra situarnos en una categoría que en sí mismo propone una manera de ver el mundo distinta, la que implica transgredir el lugar de determinación desde el que se opera y, desde la movilización del eje, provocar reinvenciones constantes.

¿Cómo hacer/habitar el arte si no es desde la perspectiva relacional?, nos han increpado autores como Nicolás Bourriaud. El arte en este momento histórico, donde las fronteras se burlan, se quiebran, se traspasan, etc., demanda situarse en la necesidad de verse a sí mismo desde una perspectiva alterna, extranjera, distante… y de ver al otro, como símil, como uno mismo, como su igual.

El mundo contemporáneo exige un desplazamiento físico y conceptual para emprender nuevos modos de crear mucho más horizontales, más imprecisos y más cobijadores de tan nuevas como múltiples posibilidades.

¿Por qué transdisciplinariedad?

Aquí, algunos comentarios extraídos de intervenciones generadas por nuestr@s invitad@s extranjeros y por María Guadalupe Álvarez –directora del departamento de Investigación del ITAE-. Como preámbulo, la justificación desde donde partimos en tanto coordinación organizadora, en la que se establecen las diferencias fundamentales entre multidisciplina interdisciplina y transdisciplina:

La multidisciplinariedad propone el conjugar diversas disciplinas en una propuesta estética, sin que ellas se afecten entre sí. La interdisciplinariedad, el encuentro de ellas y la puesta en diálogo. La transdisciplinariedad implica aquello que está al mismo tiempo entre las disciplinas, a través de las diferentes disciplinas y se enfatiza en lo que acontece más allá de cada disciplina individual cuando son puestas en encuentro.

Para derivar a la transdisciplinariedad María Guadalupe Álvarez se sitúa en la reflexión de lo que implica el tema disciplinario, que no solo atañe al mundo de las artes, sino que tiene que ver con una noción de autoridad, de entender la cultura desde un punto de vista jerárquico, como si se tratase de un conjunto de estancos que están unos sobre otro, a través de una legitimidad desarrollada desde una división binaria (…) El tema de la transdisciplinariedad, dice ella, permite generar una visión y una relación con el mundo por fuera de cualquier intención jerarquizante. Históricamente, según señala, el concepto de transdisciplinariedad en las artes tiene su germen en el movimiento performático de los años 60, que tiene como base la puesta en crisis de la autoridad.

Por su parte, Isabel de Naverán (Bilbao, 1976) piensa la transdisciplinariedad más como una metodología que como un fin. Y enfatiza que el método transdiciplinario no deslegitima el fortalecimiento de las disciplinas. Esta perspectiva metodológica permite al tiempo de ir a la búsqueda de una posibilidad distinta en el encuentro de disciplinas, detectar los pilares sobre los que se fundamenta cada disciplina que entra en juego en ese acto.

Cada disciplina, refiere la investigadora española, acarrea una historia hegemónica, unos modos de hacer, de producir, que necesitan ser revisitados, replanteados. La transdisciplinariedad, entonces, permitiría hurgar en aquellos presupuestos que se han dado por sentado históricamente y así generar un cuestionamiento sobre lo que estos implican. No es solo la puesta en diálogo lo que se efectúa con la transdisciplinariedad, sino la puesta en riesgo, en peligro.

El concepto de traducción y el de transductor son usados por Isabel para ilustrar su forma de habitar este paradigma. Ambos, absolutamente ligados a la idea del traslado. El primero, correspondiente a la artista argentina radicada en Brasil, Carla Zacagnini, quien dice que “tal vez lo más interesante de una traducción no sea lo que le sucede al texto original, sino lo que le sucede al idioma al cual se vierte”. Y la autodenominación sobre sí mismos que hacen los integrantes del colectivo artístico Transductores (http://transductores.net/) al decir que: “Un transductor es un dispositivo capaz de transformar o convertir un determinado tipo de energía de entrada en otra diferente de salida. En la teoría de redes sociales los transductores actúan como disparadores o catalizadores de cambios sociales, abriendo nuevas posibilidades de transformación, más integrales y sostenibles con el contexto”.

Finalmente, Jean-Frédéric Chevallier (París, 1973), esboza cómo entrar en un término que no se había preguntado por su uso antes de llegar a estas jornadas, puesto que está contenido naturalmente en su método de trabajo. Aquello tiene que ver con que él aborda y entiende desde tal abordaje al teatro como espacio de confluencias. Desde su interés por las teorías deleuzianas afirma que “el teatro no tiene nada de propio”. Y con ello sucumbe en la posibilidad de que para constituir el universo teatral se pesquen de otras artes (cabría mejor decir desde otros territorios, pues no se circunscribe al ámbito artístico solamente lo que él hace) que logren integrarse e ir más allá de ellas. Desde ahí, sostiene Jean-Frédéric, que el gesto artístico contemporáneo tendría que ser capaz de producir nuevos sentidos, ‘entres’, en el juego de la puesta en relación.

Y recoge un ejemplo que usa mucho (revisar ‘Fenomenología del presentar’, en Literatura: teoría, historia , crítica. Volumen 13, n.º 1, enero-junio 2011 · ISSS 0122-11x. Páginas 49-83):

En Francia existe un queso peculiarmente apestoso, el époisse. Su consistencia es tal, que derrama siempre y hay que comerlo con una cuchara. Si, después de haber introducido en la boca un poco de este queso, se toma casi de inmediato un trago de Nuit-Saint-Georges (un vino tinto de la región de Borgoña), de al menos diez años de edad, en el paladar, y durante casi un minuto, cohabitan tres sabores: el del queso (amargo, en el plano de la lengua, desprendiéndose de manera horizontal), el del vino (seco, en el fondo de la boca, con una difusión circular) y el fruto del encuentro entre ambos alimentos (un sabor a nuez que se levanta en el medio del paladar y se lanza verticalmente). Este tercer sabor no es el resultado de una suma de sabores, ni es el promedio entre ambos.

La referencia gastronómica, sin duda, despierta los sentidos. Y nos desplaza hacia otras maneras de relacionarnos con el sentido del arte hoy.

Un encuentro, dos espacios de formación, dos invitados internacionales 

Al generarse desde una institución de formación de artistas –la única de nivel superior y, además, estatal, que existe en la región costa de Ecuador- y al situar el encuentro desde un concepto que aún no está enunciado ni investigado a fondo en nuestro contexto, se decidió que estas jornadas estuviesen erigidas desde dos espacios de formación: uno teórico (que reivindicó el valor de la práctica para el desarrollo de la teoría) y uno práctico, que se desenvolvió a modo de residencia de creación transdisciplinaria.

Isabel de Naverán, quien impartió el seminario teórico, es una investigadora que trabaja desde el concepto de coreografía experimental para abocarse a las prácticas artísticas contemporáneas y que utiliza la transdisciplinariedad como un medio, como un método, más que como un fin.

Desde la inserción de ciertos juegos metodológicos para la producción de reflexión conjunta, Isabel de Naverán estableció un recorrido crítico sobre la creación actual principalmente en el ámbito de la coreografía experimental, en diálogo con el cine, las artes visuales y las escénicas. La coreografía experimental desde los años noventa, alude ella, se convierte en una manifestación artística central porque reflexiona desde su propia práctica acerca del dispositivo relacional que es el teatro.

El seminario propuso una serie de lecturas de autores como Rancière, Spangberg, Crary y Cvejic, considerados clave para reflexionar sobre las cuestiones básicas que afectan a la creación en escena, y que, claro, no están separadas de otras áreas de conocimiento de la filosofía y las humanidades. Ofreció asimismo, una serie de videos de piezas fundamentales de la escena contemporánea, que tienen relación con estructuras de pensamiento cinematográfico, en el sentido deleuziano.

Jean-Frédéric Chevallier fue quien dirigió la residencia de creación transdisciplinaria. Él es filósofo, director escénico y de cine. Trabajó con un grupo de 13 estudiantes de artes del instituto –entre actores/actrices, bailarinas, videastas y un músico- en un intenso y breve proceso (cinco días, con un sexto día de presentación), que contó con la asistencia de tres profesoras de la Carrera de Teatro del Instituto.

Desde algunas exploraciones del espacio realizadas por el director de la residencia y tomando en consideración las propuestas de l@s participantes, que fueron desde pequeñas partituras físicas de actores/actrices y bailarinas, las imágenes generadas y recopiladas por los videastas y las experimentaciones sonoras digitales, se generó un trabajo de puesta de relación de contrarios. La fricción que generan dos diferencias en escena y lo que provoca ese estado de encuentro, fueron constantes en su trabajo cuya lógica se fue descubriendo en el tránsito. Y dio como resultado un ejercicio capaz de propiciar múltiples lugares de sentido a l@s espectador@s.

 

Tres espacios/proyectos de referencia

 

 

Presentaciòn Bulegoa y Artea- ITAE

Presentaciòn Bulegoa y Artea- ITAE

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Plataforma Trimukhi- ITAE

Plataforma Trimukhi- ITAE

 

Más allá de los espacios de formación, presentación y reflexión que se generaron en el marco del Encuentro, se desarrollaron dos Dossiers (formato que tiene el ITAE para presentar portafolios de trabajos de artistas/pensadores), con l@s dos invitad@s extranjer@s, quienes mostraron tres proyectos que hicieron resonancia con el deseo desde el que se gestaron estas jornadas. Estos son: Artea, Bulegoa Z/B y Trimukhi Platform. Los tres tienen como punto en común que es la relación permanente entre práctica y teoría la única que puede provocar otras formas de producir conocimiento, sentidos y modos alternos de relación.

‘Artea. Práctica e investigación’ (http://arte-a.org/) es un grupo de investigación y asociación independiente vinculado a través de sus miembros a diferentes Universidades y Centros de Investigación, que considera que la investigación académica es indisociable de la investigación creativa. Desde ahí surge su empeño en construir espacios de diálogo, colaboración y de intercambio entre historiadores, artistas y teóricos. La generación de estos espacios, sean permanentes, efímeros o virtuales, es su principal objetivo.

‘Bulegoa z/b’ (http://www.bulegoa.org/) es una oficina de arte y conocimiento dirigida al desarrollo de la investigación, el debate y la reflexión. Ubicada en el barrio bilbaíno de Solokoetxe, es una iniciativa de colaboración que surge alrededor de las siguientes líneas de investigación: los procesos de historización, la traducción cultural, la performatividad, el cuerpo, el postcolonialismo, la teoría social, las estrategias de archivo y la educación

De estos dos primeros, Isabel de Naverán es parte.

Plataforma Trimukhi (http://www.trimukhiplatform.com/) fue fundada en el 2008 por Sukla Bar (trabajadora social de India) y Jean-Frédéric Chevallier, junto con quince familias indígenas Santalí de la comunidad de Borotalpada (India). Se trata de una plataforma con tres caras o bien un movimiento con tres fases: creación artística, investigación teórica y labor social, como una invitación a continuar a activar el deseo de vivir la multiplicidad que compone el mundo.

A modo de conclusión

El propósito del Encuentro, como se enunció al inicio de estas breves notas, tuvo que ver con la idea de divertir la noción de teatro. Pero más allá de eso, durante el curso de tales jornadas muchas otras cuestiones se enfatizaron para que la cuestión de diversión acontezca.

Entre ellas, las ideas de descentramiento y de la movilización. Desestabilizar los principios sobre los que se trabaja, salir de los límites impuestos y permitir la contaminación sin la sensación de amenaza acontezca, fue fundamental. Los espacios de formación y experimentación fueron básicos para que se pueda poner en práctica aquellas cuestiones planteadas formalmente desde la concepción teórica.

El paradigma transdisciplinario no solo puso en cuestionamiento las formas de crear y de pensar las artes, sino que propició también el cuestionamiento sobre cómo los instituciones educativas deben posicionarse hoy en relación a cómo se moviliza el pensamiento artístico

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