CINECLUB. LE -OSCAR- AX / Entre el Clasicismo y la Anarquía: El Nihilismo Romántico de Leos Carax

On 30 enero, 2013 by investigacion

Como parcial discípulo de Godard, el cine de Leos Carax (Alexandre Oscar Dupont, Suresnes, Francia, 1960) siempre se movió a su propio aire, difícil de instaurar o domar hacia alguna generación o tendencia dentro de su posición post-nouvelle vague o mas aún dentro del cine contemporáneo. Su trabajo se expande desde finales de los ochenta, con su primer largo Boy Meets Girl (1984), hasta mayo de este año en donde presentó en Cannes su obra más compleja y radical, Holy Motors. Como autor sus precedentes emanan de aristas diversas, transitando por los grandes romances y musicales de Holywood hasta la cultura pop noventera, eso sí,  pasando por un extraño filtro que le imprime a su puesta en escena unos puntos de contacto entre  Rivette, e incluso Rossellini.

 

le oscar ax

  Les amant du Pont Neuf_explosion

Sus obras discurren sobre grandes romances, en donde el amor es un vehículo narrativo para retratar la locura, el juego y la nostalgia. Su cine (como el de los grandes nombres) está plenamente marcado por los obstáculos de su vida profesional, bisagra trágica que se gesta en su tercer film, Les Amants du Pont neuf (1991), película que lo condenó por excesos de presupuesto y fracaso en la taquilla a permanecer en sus palabras “en el infierno”-. Pola X (1999), su adaptación de Pierre o las ambigüedades de Melville, 10 años después, termina de sellar su condena, o casi auto-condena al ser completamente malentendida y destruida por la crítica del momento; Rivette, sin embargo, en su momento diría que era una de las películas mas importantes de los 90, hoy en día para muchos es considerada su obra maestra. Aún así la condena continuó, y el silencio de Carax solo cesaba esporádicamente en pequeñas obras como videos musicales a su amiga/pareja en su momento, Carla Bruni, extraños cortometrajes suicidas e íntimos que filmaba desde su casa frente a su computador con sus mascotas y pequeños promos que nadie vio.

holy-motors-de-leos-carax

Doce años después, con el mundo del cine en contra, logra financiar su proyecto más radical e iconoclasta, Holy Motors (2012). Con él Carax logra sacudir toda una tradición de imágenes afincada en los patrones occidentales; un juego lúdico y rabioso que se disfraza de ciencia ficción para revelarnos lo imposible, lo secreto. La dialéctica entre autor-espectador nunca ha sido tan directa y honesta, hay una secreta complicidad, algo privado que se crea entre la oscura fantasía de Carax y nuestro lugar como espectadores. El tímido y asocial Leos que se niega a hablarnos en público nos devuelve la mirada con su cine, ahí su voz es un grito, un tour de force errático donde nunca nos engaña voluntariamente, al contrario, en toda su complejidad formal-plástica nos propone un desengaño, una desnudez del lenguaje, y nos hace preguntarnos juntos con él, ¿en donde está esa complicidad? ¿Cuándo se termina? ¿Cuándo comenzó? Y si estamos observando todavía, o si ya dejamos de vernos hace mucho tiempo.

 

Xavier Coronel.

Leos Carax ~ Holy Motors, 2012

 

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